
(Remedios Varo, bordando el manto terrestre)
Estábamos tan ocupadas bordando, que se nos olvidaba que debíamos también ingeniar momentos intensos y poco extensos, la gente estaba tan aburrida que empezó a reflexionar sobre las causas de semejante quietud, sin darnos cuenta empezaron a buscar aventuras ellos solos, primero iniciaron nuestra búsqueda. No dejamos que nos encontraran. Pero con esta odisea se dieron cuenta de que podían descubrir las emociones y la diversión sin esperar a que nosotras las confeccionáramos. Entonces tuvimos que empezar a destejer como lo haría Penélope para esperar a que nuestros maridos no tuvieran otro remedio más que el de volver a nosotras.
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